
Después de hablar del primer mes, continuamos con el segundo mes de vida del bebé.
Poco a poco el bebé se ha ido adaptando a su nueva vida fuera del vientre materno mientras que sus padres se han ido adaptando a sus necesidades, horarios y cuidados. La madre ya está recuperada del parto y se siente mejor a la vez que el padre participa más activamente en su cuidado.
Por su parte, como ser social que es, el bebé se muestra más espabilado. Lo mira todo y comienza a interactuar con sus padres y con el resto de las personas que le rodean a través de las miradas, los balbuceos y las sonrisas.
Los bebés de dos meses son todavía recién nacidos pero ya empiezan a despuntar algunos rasgos característicos de su personalidad. Vamos conociendo como reacciona ante ciertas situaciones como el hambre, el sueño, la incomodidad o si es un bebé tranquilo, irritable o inquieto.








Una separación es una situación en la que no sólo está involucrada la pareja, sino toda familia. Los hijos ven alterada su estabilidad emocional, se sienten divididos entre el cariño de sus padres y, en el peor de los casos, ven como son utilizados como arma arrojadiza en una pelea en la que los contrincantes son las personas que más quieren.